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Fisioterapia y COVID-19: en primera línea de batalla

Actualizado: 10 nov 2020


Desde este post en nuestro blog, queremos realizar un pequeño homenaje y seguir apoyando a nuestros compañeros fisioterapeutas que están trabajando en la sanidad pública, y que han desarrollado (y siguen desarrollando) un papel fundamental en el tratamiento de los pacientes con coronavirus como miembros de los equipos sanitarios multidisciplinares que están atendiendo en hospitales y residencias a los enfermos de COVID-19.


En este ámbito, los objetivos de la intervención fisioterápica son:

  • Preservar y mejorar la función respiratoria

  • Mejorar la sintomatología asociada (disnea y fatiga muscular)

  • Favorecer el drenaje de secreciones.

  • Mejorar la capacidad funcional y la adaptación a las actividades de la vida diaria.

  • Prevenir y reducir las complicaciones.

  • Mejorar la calidad de vida, ansiedad y depresión.

El virus SARS-CoV-2 presenta estados de gravedad muy dispares en los enfermos. La intervención del fisioterapeuta dependerá de la gravedad del paciente y se producirá en:

  • Ingreso en planta y sala de hospitalización: las labores del fisioterapeuta serán de seguimiento y tratamiento, adaptando las diversas técnicas a la sintomatología del paciente.

  • Agudización y periodo crítico: los fisioterapeutas expertos en fisioterapia respiratoria forman parte del equipo de UCI y tienen como objetivo restablecer y recuperar cuanto antes los sistemas de la respiración espontánea y la funcionalidad, siendo una figura muy importante para la recuperación del paciente.

  • Fase de confinamiento, bien por alta hospitalaria o por confinamiento domiciliario en el que no han requerido ingreso hospitalario: los fisioterapeutas son los responsables de prescribir una rehabilitación funcional adaptada a las necesidades individuales y compuesta, básicamente, de ejercicios y técnicas respiratorias para optimizar el patrón respiratorio y de programas de reacondicionamiento físico y funcional.

En este tipo de enfermedad, el fisioterapeuta recurre a un amplio abanico de técnicas como técnicas de drenaje de secreciones, cambios posturales, técnicas respiratorias y de ventilación, movilizaciones articulares y prescripción de ejercicio terapéutico.


Expertos ya advierten que, una vez superada la primera fase de la pandemia donde la hospitalización es la principal preocupación, empezará una segunda etapa centrada en la recuperación de los pacientes que sufrirán las consecuencias secundarias del COVID-19, incluidas dentro de éstas, el exceso de sedentarismo en el periodo de confinamiento en casa.


Así pues, se recomienda: evitar el sedentarismo, ajustando la dieta a los requerimientos calóricos de nuestro metabolismo y realizar un plan de ejercicio físico moderado, que lleve implícitos aspectos como la resistencia, y sobre todo el entrenamiento de la fuerza muscular, especialmente en personas mayores y menos activas.


Contar con un profesional que prescriba este tipo de ejercicio, nos va a asegurar unos resultados y nos ayudará a evitar lesiones. Igualmente, y ante el contexto actual, el fortalecimiento de la musculatura respiratoria va a ayudar a mejorar el patrón respiratorio y la capacidad funcional para el tratamiento de las personas contagiadas por el COVID-19. Este fortalecimiento de la musculatura respiratoria también va a ser muy interesante de modo preventivo, para una mejor predisposición de afrontar la sintomatología, en caso de infección. ¿Cómo puede hacerse? A través de un proceso muy sencillo y asequible, realizando 30 respiraciones sobre un aparato de resistencia ajustable, como puede ser Powerbreathe (aquí os dejamos un enlace para saber más).



Aprovechamos para mandar un gran abrazo de ánimo a nuestros compañeros fisioterapeutas que están haciendo una encomiable labor y al resto de la población, por el esfuerzo realizado para combatir esta pandemia. Juntos saldremos más fuertes… ¡y más activos!

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